Geografía humana
Densidad de población
La densidad de población es el valor que resulta de dividir la población de una zona entre su superficie, y suele expresarse en «hab./km²». Entre los Estados soberanos, se considera que la densidad de población más alta es la de Mónaco y la más baja, la de Mongolia. Las cifras concretas varían de una fuente a otra según se tome solo la superficie terrestre o se incluyan las aguas y según la fecha a la que corresponda la población, por lo que es más seguro recordarlo como un patrón de clasificación.
Como la densidad de población es un promedio de todo el país, a veces se aleja de la distribución real de la población. Por ejemplo, Australia es un país con una densidad de población muy baja si se considera en conjunto, pero la mayor parte de su población se concentra en las ciudades de la costa.
Cuando la densidad de población es una pista, se pueden acotar los candidatos aplicando dos patrones: «extremadamente alta = ciudades-Estado o pequeños países insulares» y «extremadamente baja = países con grandes zonas áridas en el interior de su territorio, o países extensos situados en latitudes altas». Los valores intermedios los comparten muchos países y rara vez resultan decisivos, así que se juzga combinándolos con otras pistas, como la superficie o el clima.